
"Con la tela de tu vestido de novia, realizamos tus zapatos a medida".
En la calle Buena Madre, en pleno centro de Pinto tenemos ocasión de charlar con Juan Cañestro, un comerciante de raza en tiempos difíciles, profesional forjado a base de años de experiencia, el cuál nos indica sin ningún tipo de complejo, que su escuela ha sido la vida.
“Empecé cuando tenía once años en una zapatería de la calle Carretas” ¡ya ha llovido desde entonces!
D.P.: ¿Desde cuando lleva abierta tu tienda de la calle Buena Madre?
J.M.: Desde 1989 hace nada más y nada menos que 25 años.
D.P.: ¿Confiésanos tu secreto para aguantar en estos tiempos difíciles?
J.M.: Sinceramente ninguno, trabajar de manera constante y siempre tratar de mejorar.
A pesar de considerar que su gremio está en constante proceso de evolución y que el zapato nacional (más de un 90% del que vende en su tienda) insiste en que hay que probarlo y sentirlo antes de realizar la compra, es por eso que la venta "on-line" no tiene cabida en este sector.
D.P.: Viendo tu tienda me agrada mucho observar con que detalle cuidas tus escaparates
J.M.: Muchas gracias, el escaparatismo me encanta, además pasé 18 años haciéndolo de manera profesional.
D.P.: ¿Cómo te está afectando la "libertad de horarios"?
J.M.: Junto al intrusismo son las dos cosas que hay que mejorar "todos debemos competir en igualdad de condiciones", si hoy por hoy me cuesta mucho conciliar la vida familiar con la laboral si tuviese que abrir los domingos te aseguro que seria imposible.
D.P.: ¿Cómo es el presente de tu negocio?
J.M.: Muy difícil, la crisis nos está haciendo mucho daño, nunca he conocido una igual y todavía nos quedan un par de añitos para salir de ella.
D.P.: ¿Y el futuro?
J.M.: El futuro está en la especialización, y aquí sí que creo que apruebo con nota.







